Con chimó y onoto, también se hacen obras de arte
Por: Karelly Olivares Moros
Parte de la originalidad y creatividad que tienen los artistas, está en el poder desarrollar técnicas que permitan valorar sus trabajos como obras de arte.
Así nos encontramos, en el centro de Caracas, a Jhonny González, pintor y artesano oriundo de Cabudare, estado Lara, quien como artista plástico ha desarrollado, a través de sus 33 años de vida, nuevas técnicas para darle los toques originales que requiere una obra de arte.
Jhonny González, nació el 10 de julio de 1966, y tiene 45 años. Nos contó que, desde muy pequeño comenzó a vincularse con el mundo del arte, por lo que no realizó estudios formales.
“Desde muy pequeño, me dediqué al arte. Comencé trabajando la artesanía, en especial, con arcilla. No fue sino al tiempo, cuando tenía 20 años, que me incorporé a la pintura”.
A los 12 años de edad, cuando no había terminado de estudiar, se interesó por los trabajos que realizaban los artesanos de Cabudare, quienes trabajaban el barro.
“En la actividad de los talleres, buscaba la arcilla en Quibor (estado Lara), la traíamos en crudo para trabajarla. También, ayudaba armando los hornos, con ladrillos, donde se calcificaban las piezas”.
Nos relató que, el proceso de trabajar la arcilla, consiste en batir la arcilla, y luego trabajarla con los rodillos.
“Con la arcilla hacía figuras como: fachadas, vasijas, fogones, y muñecas. Y allí, comencé el tratamiento de envejecimiento de las piezas, con chimó, para posteriormente, introducirlas en el horno.
Luego de que estaban listas las piezas —ya las piezas habían pasado por el horno y luego el proceso de enfriamiento—; me iba a la calle a venderlas, era muy emocionante, me encantaba trabajar con el barro”.
Iniciándose en la pintura
Jhonny González, al pasar el tiempo de estar trabajando con el barro, conoció a un gran pintor barquisimetano llamado José Requena, quien lo incursiona en el mundo de la pintura.
“Al pasar el tiempo me comenzó a llamar la atención la pintura, y lo que es el arte. Un día aquel señor —que ya murió— José Requena, me llevó un día a los talleres Martín Tovar y Tovar, en Barquisimeto. Y allí le fui agarrando el hilo a la pintura”.
Desde el principio, le gustó trabajar con los paisajes; sin embargo, atiende las solicitudes más modernas como la gama de colores, para realizar trabajos abstractos.
Al conocer la pintura, Jhonny decide mudarse a Caracas, con el objeto de buscar nuevos horizontes dónde exponer su arte.
«Hace 17 años, me vine un día de aventurero, aquí a Caracas. Recuerdo que era por dos días. Me instalé en la Plaza “La Concordia” —que es un lugar donde están los pintores y los artesanos— ubicada en la parroquia Santa Teresa (Caracas).
Me gustó el ambiente y por eso decidí quedarme. Me vine sin nada de Cabudare, y me radiqué durante 5 años en los alrededores de la Plaza “La Concordia”.
Luego, me instalé en el bulevar de Sabana Grande, en la parroquia El Recreo, allí me instalaba y me la pasaba trabajando pintando todo el día.
Me di cuenta de que necesita un lugar dónde tener un taller, así que creé el Taller “Tito Salas” —ubicado en el bulevar Panteón. Allí vivo con mi actual esposa, y en el taller, dicto clases de pintura y dibujo, a los niños de la Trilla, los sábados y domingos”.
“Hay días buenos, así como malos”
Como cualquier artista, manifiesta que no todos los días son buenos, por lo que busca alternativas para poder buscar un sustento permanente.
“Hay días buenos y hay días malos, así se mueve el artista. Hay veces que tengo que poner mi arte a consignación; por ejemplo, un día un amigo llamado Abreu, me dijo que pusiera mis obras de arte a consignación, y actualmente, pongo mis cuadros, en la Red de Arte, del Ministerio del Poder Popular para la Cultura, específicamente, en Parque Central”.
Incorporando nuevas técnicas
Como Jhonny González conoció desde muy pequeño las técnicas de envejecimiento con chimó, ahora, el artista plástico las aplica a las obras de arte que, actualmente, comercializa.
“Con la pintura, también, hago colaje, que es distinto a la pintura porque a veces le pongo material de desecho. También, hago mis paisajes barquisimetanos, andinos, merideños; es decir, tradicionales, pero lo relevante es que aplico la acuarela con chimó”.
Nos indicó que, por ejemplo, mezcla la acuarela con el chimó. “Al chimó le hecho la clara del huevo, con el objeto de darles a las figuras de la pintura, la apariencia de envejecidas, y también para que, cuando pinte no se chorree la pintura”.
También, nos dijo que utiliza el onoto; entre otras materias primas que pueda manejar para trabajar los colores.
Para conocer las obras del artista, pueden acercarse a partir de las 10 de la mañana, al Taller “Tito Salas”, ubicado en el bulevar Panteón, al lado de Torre La Prensa, en el Casco Histórico de Caracas.





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